La primera entrada de nuestro Blog se titulaba “del modelo de juego a la idea de juego”. En este artículo expondremos qué estilo de liderazgo es más adecuado para cada uno de las dos posibilidades. Si se desea implementar una idea de juego, el entrenador deberá ser sensible a las características, particularidades y necesidades de los jugadores. También conocerá que el aprendizaje motor se basa en procesos inconscientes y que se adquiere a partir de la práctica masiva, específica, con continuidad y variabilidad, a la vez que tendrá en cuenta el papel de las emociones en el proceso de optimización de los jugadores. A partir de estas premisas, ya podemos empezar a dilucidar qué tipo de liderazgo debe tener un entrenador que apueste por implementar una idea de juego en su equipo.
En ámbitos empresariales fue donde, por primera vez, se definieron dos tipos de liderazgo clásicos, el transaccional y el transformacional. Desde el ámbito deportivo nos sirven para observar qué posibilidades de actuación y comportamiento tiene un entrenador frente a sus jugadores. El transformacional tiene una visión humanista, cooperativista y enfocado a grandes cambios que requieren tiempo, con lo que es adecuado para desarrollar una idea de juego que, por definición, es flexible e integra las habilidades funcionales de los jugadores. El transaccional es más de acciones que pueden tener efecto a corto plazo, como enfocarse a definir funciones inequívocas a cada demarcación, cosa que da una aparente seguridad inicial al jugador ante la llegada del nuevo entrenador, porqué siente que tiene las ideas claras y él puede realizar lo que se le pide. Como no es posible dar siempre la respuesta óptima a partir de respuestas preestablecidas a lo que acaece en el terreno de juego, además de que dejan menor margen de decisión al jugador, la confianza hacia el entrenador desaparece a la misma velocidad que su crédito, pues lo ha sustentado en sus afirmaciones basadas en el modelo de juego, que ha sido usado para discernir lo correcto de lo incorrecto.
El líder transaccional promueve el cumplimiento de sus directrices a través de la supervisión y mediante un sistema de recompensas y castigos. Los usa para transaccionarlos (de aquí el nombre) con el rendimiento del jugador. Cabe decir que los premios o castigos pueden ser explícitos, o pueden ser menos visibles, pero igualmente reconocibles por el jugador: correcciones que proyectan lo que se debería haber hecho, malas caras o aspavientos, parar la tarea sin dejar finalizar la acción o comentarios irónicos.
Entrenador con un hábito transaccional.
Un entrenador transaccional carece de herramientas para conseguir que su equipo evolucione, más bien es posible que consiga un rendimiento elevado en un tiempo corto. Este tipo de liderazgo se ha mostrado útil en organizaciones que tienen poca necesidad de cambios y su principal objetivo es conseguir el máximo rendimiento de las personas trabajadoras. Por ejemplo, un departamento de ventas puede utilizar las comisiones de venta como una recompensa.
A priori podría parecer que el objetivo de un entrenador debería ser el mismo, conseguir el máximo rendimiento. Dos matices importantes en cuanto a esto:
En relación a la creatividad, el líder transformacional es quien puede canalizarla dentro de su idea de juego flexible y adaptable. También da pie a la expresivo-creatividad con tareas abiertas, no repetitivas, y que no presuponen una respuesta motriz correcta para solucionar la tarea. Sabe que el éxito procede de la actuación del jugador y por tanto confía en él, lo involucra en la configuración de la idea de juego, pues son ellos quien, en el campo, la deberán interpretar y ejecutar. En consecuencia, deja espacio y confianza para que emerjan estas acciones creativas, que no son más que una respuesta óptima a determinado contexto de juego. Te invitamos a escuchar lo que respondió Pep Guardiola en rueda de prensa ante la pregunta de si era compatible respetar la creatividad del jugador y la táctica impuesta por el entrenador.
Si deseas conocer los primeros pasos a realizar para ser un líder transformacional, puedes consultar a continuación el recurso del tramo IN-3 de nuestro programa formativo.
Primeros pasos del líder transformacional de Xavier Damunt


